Al menos dos personas han muerto y otras siete han resultado heridas tras un ataque con dron lanzado por fuerzas rusas contra un autobús en la ciudad de Jersón, en el sur de Ucrania, según han informado este sábado las autoridades locales.
El gobernador regional, Oleksandr Prokudin, ha señalado que la mayoría de las víctimas son trabajadores de servicios públicos. Imágenes difundidas desde el lugar del ataque muestran el autobús con las ventanas destrozadas y el inside manchado de sangre.
El comisionado ucraniano de derechos humanos, Dmytro Lubinets, ha denunciado que este tipo de acciones forman parte de una “política sistemática de terror contra la población civil”.
Jersón, la única capital regional capturada por Rusia tras la invasión a gran escala iniciada en 2022, fue recuperada posteriormente por las fuerzas ucranianas, aunque sigue siendo objetivo frecuente de ataques desde la otra orilla del río Dniéper.
Las autoridades ucranianas y organizaciones de derechos humanos acusan a Moscú de emplear drones de pequeño tamaño para atacar de forma reiterada a civiles en áreas próximas al frente, especialmente en esta región del sur del país.
En paralelo, la región de Odesa ha sido también objetivo de bombardeos durante la noche. Según su gobernador, Oleh Kiper, un almacén y edificios cercanos resultaron dañados en una zona portuaria.
Por su parte, la fuerza aérea ucraniana ha asegurado haber derribado 142 de los 163 drones de largo alcance lanzados por Rusia durante la madrugada, en una nueva oleada de ataques en el conflicto.
