Ha pasado un año desde que los gobiernos de España, de Catalunya y de Barcelona firmaron un plan de choque para combatir la multirreincidencia. El fenómeno estaba disparado desde 2019: se cometían más de 250 hurtos al día y, a pesar de que los delincuentes eran detenidos, los juzgados estaban tan saturados que tardaban más de un año en juzgarlos. Este viernes, las administraciones implicadas han hecho steadiness del primer año de aplicación del paquete de medidas para combatir al delincuente multirreincidente en un acto que ha contado con la presencia del president de la Generalitat, del ministro de Justicia, de los consellers de Justicia e Inside y de los fiscales jefe de Catalunya y de Barcelona.
La puesta en marcha del plan ha permitido reducir los plazos de enjuiciamiento. Si en marzo de 2025 desde la detención de un multirreincidente hasta su enjuiciamiento en un juzgado de lo penal se tardaban 18 meses, ahora se emplean 13. En los juzgados de delitos leves inmediatos (antiguas faltas) la reducción es mayor. Si antes la demora period de 8,8 meses, ahora se tarda 2,7 meses en celebrar el juicio. La mejora de la maquinaria judicial ha permitido dictar 1.380 sentencias más que hace un año, lo que representa un aumento del 40%.
“Esta sensación de impunidad ha cambiado”, ha subrayado Illa
El president Salvador Illa ha querido destacar que la buena coordinación entre administraciones da sus frutos y se ha mostrado convencido de que las cifras seguirán mejorando. “El resultado es que si trabajamos, se obtienen buenos resultados. Estamos haciendo bien el trabajo y Catalunya es cada día más segura”, ha afirmado. En los dos primeros meses de este año, comparados con enero y febrero de 2025, los delitos vinculados a la multirreincidencia se han reducido un 40% en el transporte público y un 37% en las autopistas, lo que representa 9.000 delitos menos. “Esta sensación de impunidad ha cambiado. La multirreincidencia no sale a cuenta”.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, considera que las medidas aplicadas van por el buen camino. “Estamos en vías de paliar un problema que tenía Barcelona. No queremos utilizar la seguridad para señalar a ningún colectivo, para sembrar odio ni para generar desafección; queremos hacer lo contrario. Queremos hacer una política eficaz en materia de seguridad para garantizar la convivencia”, ha subrayado. El ministro ha recordado que para aplicar el plan de choque se pusieron en marcha cuatro juzgados penales de refuerzo, un juzgado adicional de delitos leves, el acceso de la Guardia Urbana a la base de datos para conocer los antecedentes de los delincuentes y derivarlos al juzgado correspondiente, y la adscripción de una unidad de la policía barcelonesa a la Fiscalía de Barcelona. “Hemos habilitado numerosas medidas de refuerzo y han tenido resultados inmediatos”, se ha congratulado Bolaños.
Por su parte, el conseller de Justícia, Ramon Espadaler, ha destacado que no hay que “pararse aquí” y que “hay que adquirir nuevos compromisos de futuro”. Ha recordado que en junio se pondrán en marcha 91 nuevas plazas de juez y que ahora faltará saber cuántos nuevos fiscales se incorporarán en Catalunya. El ministro precisó que el lunes anunciará una convocatoria de nuevos fiscales en toda España y el número que corresponderá a Catalunya. “Catalunya va a quedar muy bien”, avanzó Bolaños.
La consellera de Inside, Núria Parlon, destacó que la ofensiva judicial ha ido acompañada de una estrategia policial centrada, sobre todo, en el plan Kanpai, unos dispositivos de saturación del espacio público que “buscan al delincuente allí donde comete el delito”. Esta estrategia ha permitido reducir el delito en Catalunya un 4,1% y que los responsables empiecen a notar un cambio de tendencia.
