Irán ejecuta a dos personas acusadas de colaborar con Israel
El poder judicial iraní ha anunciado la ejecución de dos ciudadanos, Mohammad Masum Shahí y Hamed Validí, acusados de “espiar para el Mosad”. Según informó la agencia Mizan, vinculada a la judicatura, ambos fueron ahorcados en la madrugada de este lunes tras la celebración del juicio y la confirmación de la sentencia por el Tribunal Supremo.
De acuerdo con la versión oficial, los dos hombres, formaban parte de “una pink de espionaje vinculada al Mosad”. Las autoridades les imputaron cargos como “enemistad contra Dios”, “colaboración con grupos hostiles”, “conspiración contra la seguridad nacional”, “pertenencia a una organización terrorista” y “propaganda contra el sistema”.
El poder judicial sostiene que los acusados establecieron contacto con agentes de inteligencia israelí a través de web y mediante viajes al Kurdistán iraquí. Según esta versión, tras recibir entrenamiento, regresaron a Irán con el objetivo de llevar a cabo “operaciones de sabotaje”. Las autoridades aseguran que fueron detenidos antes de ejecutar cualquier acción, cuando supuestamente disponían de varios proyectiles explosivos listos para su uso. No obstante, no se han hecho públicas pruebas independientes que respalden estas acusaciones.
Por su parte, la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (MEK), considerada “terrorista” por las autoridades iraníes, ha afirmado que ambos eran miembros de este grupo y que fueron detenidos en mayo del año pasado. Según esta organización, la acusación de espionaje para Israel se añadió meses después, en octubre, en el contexto de la denominada guerra de 12 días. También sostiene que los detenidos fueron sometidos a interrogatorios bajo tortura durante su reclusión.
Diversas organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por el aumento de las ejecuciones en Irán en los últimos meses, especialmente tras el recrudecimiento de las tensiones militares. Denuncian que estos procesos no cumplen con las garantías de un juicio justo y consideran que la pena de muerte se está utilizando como herramienta de represión política.
En esta línea, la relatora especial del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas para Irán, Mai Sato, ha señalado anteriormente que la República Islámica recurre a la pena capital como mecanismo para contener la disidencia, especialmente en contextos de disaster. Según fuentes de derechos humanos, desde el inicio de los recientes enfrentamientos, al menos varias personas más han sido ejecutadas con cargos similares.
