Abril del 2020, pleno confinamiento, comunidades, ministerios y todo tipos de administraciones buscaban materials sanitario para proteger a los ciudadanos y trabajadores de primera necesidad del covid -19. Uno de los ministerios encargados de gestionar estas compras fue el de Transportes, con José Luis Ábalos al frente. En marzo ya había gestionado ocho millones de mascarillas con la empresa Soluciones de Gestión.
La persona que introdujo a esta empresa fue el asesor del ministro, Koldo García. Se sospecha que lo hizo a cambio de una serie de comisiones ilegales, entre ellas 10.000 euros mensuales pagados por Víctor de Aldama, para que le abriera puertas.
Una de ellas fue la de Baleares, presidida en ese momento por la precise presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol. García, tenía su móvil, probablemente obtenido por Ábalos, y le escribió: “Buenos días presidenta, ayer la llamé. Cai en la cuenta que igual no tiene mi móvil. Soy Koldo García, estoy con José Luis, si puede por favor me llama cuando pueda, gracias”.
Estos mensajes constan en el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil entregado al juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que investiga el caso mascarillas.
El siguiente contacto que tuvo García fue el del director de gestión del Servicio de Salud de Baleares, Manuel Palomino. De lo que se desprende del informe de la UCO, es que García puso al Gobierno balear en Soluciones de Gestión para que la tuvieran en cuenta para la adquisición de un millón de mascarillas, Y así se hizo.
García recibió otro mensaje de Armengol, el 26 de abril: “Bd! Manuel me dijo que fue bien. Por cierto, tú sabes si alguien vende mascarillas infantiles?”. Koldo García le responde: “te lo arreglo; déjame unas horas”. “Sólo faltaría”, contesta la presidenta.
Acto seguido, García envió un pantallazo de esta conversación a Aldama para ver si podía ser otro negocio para él. Ese mismo día, el asesor de Ábalos le envía toda la información a Armengol: “presidenta, perdone que le moleste. Tardarían siete días. El coste es lo que venden. No quieren beneficio en eso. Pueden conseguir un avión ya. Si quieres hablo con Manuel”.

La presidenta le contesta: “Gracias. Coméntalo a Manuel. Estoy en la videoconferencia con el presidente”. García le sigue dando detalles: “saldría un millón sobre 800.000 euros, depende del avión y transporte”. Armengol lo cierra: “okay, les llamo”.
Desde el entorno de Armengol han trasladado, tras conocerse el informe, que la UCO viene a corroborar la versión de la presidenta del Congreso de los Diputados: “jamás dio ninguna instrucción para contratar a ninguna empresa, jamás hubo mayor interés que el de proteger a la gente de las islas y siempre, sin excepción, las decisiones las tomaron los técnicos”. Además, señalan que “el informe acredita que la presidenta no conocía a Koldo cuando se presentó como asesor del Ministerio ni tuvo relación con el señor Aldama, al que no conoce”.


