- No se ha llegado al medio centenar de viviendas y deberían ser más de 2.000. Grosso modo, este es el steadiness de la normativa aprobada a finales del 2018 por el Ayuntamiento de Barcelona que obliga a las nuevas construcciones y grandes rehabilitaciones a reservar un 30% de sus promociones a pisos a precio asequible. Se dijo que se generarían unos 330 cada año pero tal y como denunció el miércoles el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, en la ciudad brillan por su ausencia las grúas de construcción. El alcalde le corrigió en el mismo acto: sí las hay en la Marina, la Zona Franca, la Sagrera y el 22@, pero en la mayoría de los casos se trata de obra pública. En cualquier caso, los números demuestran que la medida no solo no ha funcionado, también ha sido un freno a un sector clave. PSC y Junts estaba predestinados a modificar la normativa, pero no ha habido manera. El último capítulo, este mismo jueves, con el líder neoconvergente Jordi Martí asegurando que el “único culpable y responsable” del fiasco es Jaume Collboni.
El alcalde dijo el miércoles en un acto en la sede de Foment del Treball que seguía dispuesto a “flexibilizar” la norma. “Hay obstáculos que no hemos sido capaces de solventar para que la iniciativa privada fluya”, dijo. “De momento no hemos encontrado la mayoría para conseguirlo”, añadió. Martí se ha mostrado perplejo con las palabras de Collboni: “Supongo que lo dijo para quedar bien delante de Foment, pero él es el único responsable de que no se haya aprobado la flexibilización de la reserva del 30%”.
Junts presentó en febrero del 2025 sus condiciones para pactar. Eran seis medidas entre las que se contaban ayudas al alquiler y la compra, reducción del 4% del IBI (el PSC aceptó un 2%) o reclamar a la Sareb los activos que tiene en la ciudad. “Lo único que hace el alcalde -ha censurado Martí- es marear la perdiz y quedar bien con quien le interesa en cada caso”. También ha acusado al PSC de no acercarse a su posición por la presión de BComú: “Prefirió los votos de los que han degradado la ciudad en los últimos ocho años”. La negociación sigue en punto muerto. Quizás la designación del candidato de Junts para las municipales del 2027, si el elegido lo considera oportuno, permita desatascar el asunto
