
Irán detiene a Nasrin Sotoudeh, destacada abogada y activista de derechos humanos
Mehraveh Khandán, hija de Nasrin Sotoudeh, publicado en Instagram que su madre fue arrestada la noche del miércoles, cuando se encontraba sola en su casa, en Teherán. Según Mehraveh, tras la posterior visita de sus familiares a la vivienda, se constató que los agentes, además de proceder a su detención, incautaron dispositivos electrónicos, entre ellos el ordenador portátil y los teléfonos móviles tanto de ella como de su esposo. Asimismo, ha subrayado que “hasta el momento no ha habido ningún contacto por parte de ella con la familia” y que no tienen información “sobre la entidad que llevó a cabo la detención”.
Nasrin Sotoudeh es una de las abogadas de derechos humanos más reconocidas de Irán, quien en los últimos años ha sido detenida y encarcelada en múltiples ocasiones debido a sus actividades jurídicas y civiles. Su esposo, Reza Khandán, permanece igualmente en prisión desde su detención en diciembre de 2024. Cabe recordar que Sotoudeh, en una entrevista concedida el 31 de marzo a IranWire, ofreció una descripción directa de la situación en Teherán en el contexto de guerra, donde afirmó: “La ciudad está abandonada. Una ciudad en la que, en caso de ataque, no suena ninguna sirena de alarma ni existe refugio alguno”.
En esa misma línea, criticó el estado de la gobernanza en la República Islámica y declaró: “Un Gobierno que pretendía, de manera insensata, utilizar la energía nuclear para generar electricidad ha puesto, debido a su obstinación absurda, todo el sistema eléctrico del país en riesgo de colapso. Un gobierno que durante medio siglo ha coreado consignas de muerte contra otros países nos ha expuesto a la muerte.” A lo que añadió: “¿No sería más fácil ganarse la confianza del mundo que sostener todos estos conflictos?”.
Por otro lado, la abogada también expresó su preocupación por la situación en las cárceles durante estos días, al señalar: “Hay pocos agentes en las prisiones. La mayoría se ha ido y solo quedan unos pocos para proporcionar agua y comida a los reclusos. Las autoridades, en contra de la ley, se niegan a liberar a los presos en tiempos de guerra. Solo se preocupan por salvar sus propias vidas”.