La semana bursátil ha dejado una sensación de montaña rusa en los mercados. Desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo, hace ya cinco semanas, la volatilidad se ha convertido en norma y los discursos cambiantes desde Washington han alimentado los vaivenes en las Bolsas. Cuando Trump ha sugerido la posibilidad de treguas, los índices han subido y cuando se ha mostrado ambiguo o Irán ha desmentido los acercamientos a un fin del conflicto, las caídas han sido inmediatas. Las tensiones geopolíticas siguen marcando el pulso de los inversores y se reflejan en los sectores sensibles, especialmente en el energético.
El petróleo, protagonista absoluto de estos días, cotizó cerca de los 120 dólares a inicios de semana, antes de moderar su avance gracias a la intervención de Trump y a ciertos indicios de estabilización en los flujos de crudo. Este vaivén del crudo ha alimentado la preocupación por una inflación alta y un crecimiento económico débil que amenaza con prolongar la incertidumbre. El bloqueo del estrecho de Ormuz, por el que en condiciones normales circula una quinta parte del comercio de crudo mundial, amenaza con aumentar la tensión del precio del petróleo cada día que el conflicto se prolonga. El petróleo brent, de referencia en Europa, cierra la semana en torno a 107 dólares el barril, un 4,5% menos, pero todavía por encima de 100 dólares, un nivel que preocupa a los expertos.
El Ibex 35 terminó la semana en los 17.555 puntos, tras registrar su mejor jornada del año el miércoles con un repunte del 3%, gracias a la esperanza de que la guerra pudiera acercarse a un last. Sin embargo, la alegría duró poco. Este jueves, el discurso de Donald Trump en horario estelar decepcionó a los mercados. Sus declaraciones sobre golpear “extremadamente duro” a Irán y la falta de concreción sobre un posible alto al fuego provocaron ventas generalizadas que se moderaron al cierre hasta caer un 0,14%. En cualquier caso, el selectivo español cierra la semana con un avance del 4,5%.
“La intervención de Trump no fue lo que el mercado esperaba, es decir, señales que apuntaran al fin del conflicto. En cambio, sugirió una posible escalada. Las declaraciones se están interpretando como un issue negativo para el mercado de valores”, afirma Jumpei Tanaka, director de estrategia de inversión de Pictet Asset Administration Japan. En el discurso, de casi 20 minutos de duración, Trump no esbozó ningún cambio en la política hacia Irán, ni dio detalles sobre cómo se desarrollarían las operaciones más allá de lo que ya había dicho anteriormente. Trump afirmó que los objetivos estratégicos fundamentales están a punto de alcanzarse, en su discurso desde la Casa Blanca. No obstante, el presidente sugirió que las operaciones militares podrían intensificarse pronto: “En las próximas dos o tres semanas, vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, donde pertenecen”.
Entre los valores del Ibex que mejor desempeño han tenido en la semana, destaca Indra (+9,6%) después de que Ángel Escribano haya dimitido como presidente de la compañía. Le sigue Solaria (+8,8%) y Cellnex (8%). En el lado de las caídas, ningún valor ha cerrado en rojo esta semana, a pesar de la volatilidad de los mercados.
En la renta variable europea han dominado las subidas semanales a pesar de las caídas generalizadas en la sesión del jueves, como reflejo de este nerviosismo en el mercado y a pesar de subir cerca de un 3% el miércoles. El Cac francés sube un 3,4% en la semana, el Dax alemán sube un 3,8% y el FTSE Mib italiano sube un 5%.
Los parqués afrontan cuatro días sin actividad bursátil por la Semana Santa, lo que podría añadir volatilidad adicional en la jornada en función del avance del conflicto en Irán. Los analistas coinciden en que, mientras no haya claridad sobre el fin de la guerra, la estrategia más prudente sigue siendo la cautela, sin subestimar la influencia de cada declaración de los líderes políticos sobre los mercados globales.
En Estados Unidos, los principales índices también cierran con amplias subidas en la semana. El S&P 500 se apunta un 3,2%, el Nasdaq un 4,1% y el industrial Dow Jones, un 2,8%, a pesar de que al cierre de los mercados europeos cotizaban en rojo este jueves.
Jon Withaar, gestor sénior de cartera de Pictet Asset Administration en Singapur apunta que “el hecho de que podamos esperar dos o tres semanas más de acción, que no se descartara el despliegue de tropas sobre el terreno y que se reiteraran las amenazas a la infraestructura, ponen de nuevo al mercado a la defensiva”.
En el mercado de deuda, la semana ha estado marcada por una vuelta a los activos refugio en los momentos de mayor tensión. Las rentabilidades de los bonos han retrocedido de forma moderada, reflejando el aumento de la demanda por parte de los inversores. El bono estadounidense a diez años ha pasado del 4,44% al inicio de la semana al 4,30% al cierre, mientras que el español a igual plazo ha caído del 3,64% al 3,48%.
Los futuros del oro también han experimentado los vaivenes del sentimiento inversor. Tras tres jornadas de subidas, el steel dorado cierra la semana en torno a los 4.700 dólares la onza, un 4,3% más, a pesar de ceder en torno a un 2,5% este jueves.
En el mercado de divisas, el dólar estadounidense ha sido el refugio preferido de los inversores durante la agitación y el billete verde subió frente a la mayoría de las monedas después del discurso. El euro se debilitó un 0,25% a 1,156 dólares.
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