Punto capital
26 Mar, 2026
La economía de La Plata cerró 2025 con una señal preocupante. Después de un arranque de año que había mostrado algunos indicadores en recuperación, la actividad volvió a retroceder en el último trimestre y dejó al descubierto un escenario frágil, con sectores clave en caída, deterioro del empleo y salarios que siguen perdiendo terreno.
Según el último informe del Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP, la actividad económica native cayó 0,9% interanual en el cuarto trimestre de 2025. El dato confirma que el rebote que se había visto en los primeros meses del año fue perdiendo fuerza con el correr de los trimestres, hasta terminar en terreno negativo sobre el cierre.
Si se mira el stability anual, la economía platense mostró un crecimiento de 2,2% respecto de 2024, pero ese número no alcanza para ocultar un comportamiento muy desigual. La mejora estuvo empujada por sectores puntuales, como el comercio automotor, que tuvo una suba del 47,4%, además del mercado inmobiliario y el rubro financiero. Sin embargo, se trató de un impulso acotado, más ligado a operaciones específicas y bienes durables que a una recuperación normal de la economía native.


El problema es que los sectores con mayor peso en la estructura productiva de La Plata no acompañaron esa mejora. El comercio minorista acumuló as soon as trimestres seguidos de caída y cerró 2025 con una baja promedio de 6,4%. La construcción, una de las actividades más ligadas al empleo, retrocedió 6% en el año y profundizó su deterioro hasta 10,3% en el último trimestre. La industria, en tanto, apenas logró una mejora anual de 0,4%, pero volvió a caer en el tramo ultimate del año, con una baja de 2,5% interanual.
A eso se suma el retroceso de la administración pública, que es la rama de mayor peso dentro de la economía platense y viene arrastrando una contracción sostenida desde comienzos de 2024. En conjunto, estos sectores no solo no traccionaron la actividad, sino que terminaron funcionando como un freno para una recuperación que nunca terminó de consolidarse.
El impacto de este escenario también empezó a sentirse con más fuerza en el mercado laboral. En el Gran La Plata, la tasa de empleo cayó 1,4 puntos porcentuales interanuales en el cuarto trimestre de 2025, mientras que el desempleo subió del 8,1% al 9,5%, de acuerdo con los datos citados en el informe. En paralelo, los salarios reales también mostraron un deterioro: en el sector privado bajaron 0,5% y en el sector público 0,9%, con niveles que en este último caso todavía se ubican más de 9 puntos por debajo de 2023.
La situación del comercio también expone con crudeza el freno de la economía native. El informe vincula este proceso con otro relevamiento reciente sobre locales vacíos en la ciudad, que mostró que entre enero y febrero de 2026 hubo un aumento del 180% en la cantidad de comercios inactivos en comparación con el mismo período de 2025. Aunque se trata de un registro de este año, el dato aparece como una señal de continuidad de la caída que ya se había visto en el cierre de 2025.
En el caso de la industria manufacturera, el estudio marca que solo creció en tres de los últimos ocho años, lo que da cuenta de un sector con bajo dinamismo y muchas dificultades para sostener una recuperación firme. En 2025 la mejora fue apenas marginal y estuvo impulsada por rubros como autopartes, metales comunes, indumentaria e industria química. De todos modos, el propio informe advierte que la actividad enfrenta un contexto de competencia desafiante frente a bienes importados, algo que también se reflejó en el consumo energético industrial.


En definitiva, la economía de La Plata transitó durante 2025 una recuperación débil, corta y muy concentrada en pocos sectores. El retroceso del último trimestre no solo cortó ese rebote, sino que volvió a poner sobre la mesa un entramado productivo sin motores claros de crecimiento, con consumo deprimido, empleo en retroceso y señales de alerta que ya se sienten en la vida cotidiana de la ciudad.
