El consejo de administración del Port de Barcelona ha aprobado este miércoles la construcción de una futura terminal para ferris. La nueva instalación, que permitirá el desplazamiento de pasajeros y vehículos a las embarcaciones, se ha concedido a la empresa Balearia, después de que la naviera presentase la solicitud en diciembre de 2024. Ante la ausencia de peticiones adicionales y una vez superado el trámite de información pública, se ha aprobado el proyecto.
El plan incluye la urbanización de un espacio de 75.000 m² en el Moll Adossat con cuatro puntos de atraque simultáneos. Entre los edificios proyectados se encuentran una terminal para pasajeros, oficinas y servicios de forma trapezoidal que ocupará una extensión de 5.200 m². Esta nueva terminal contará con zonas de espera para camiones, automóviles y una zona de depósito de semirremolques. A ello se añaden espacios de aparcamiento para vehículos particulares, una parada de taxis y autobuses. Entre las instalaciones que la naviera construirá se incluyen todos los sistemas de apoyo a su flota, incluyendo fingers para el embarque y sistemas de suministro eléctrico, onshore energy provide (OPS), para los barcos mientras estos permanezcan atracados. Esto será complementado por un sistema de placas fotovoltaicas para suplir de electricidad a parte de la instalación.

Baleària opera en la ciudad de Barcelona desde el año 2003; actualmente su flota realiza sus maniobras de atraque y embarque en diversas instalaciones portuarias del frente marítimo. El objetivo de la terminal es centralizar en un único espacio la mayoría de estas operaciones. Inicialmente, la terminal empezará a operar en 2027, con una superficie de 38.000 m², pasando a ocupar la superficie whole durante el 2029. En el momento en que se encuentre plenamente operativa, contará con cuatro puntos de atraque al mismo tiempo. La concesión es, en un principio, para los siguientes 27 años. Sin embargo, esta fecha es prorrogable y puede ampliarse en un futuro.
José Alberto Carbonell, presidente del Port de Barcelona, ha señalado que la concesión es una muestra de confianza en proyectos sólidos de futuro y que aporta valor al país y a la movilidad marítima. La inversión supondrá una modernización del Moll Adossat y una mejora en los servicios ofrecidos a los pasajeros que hacen uso de las instalaciones portuarias. Por su parte, Adolfo Utor, presidente de Baleària, ha comentado cómo la concesión supone un avance estratégico para la compañía y una oportunidad de mejorar la eficacia de sus operaciones al concentrar su operativa en un espacio único: “La infraestructura supone un salto cualitativo que mejorará la experiencia de pasajeros y transportistas, optimizará procesos logísticos y refuerza nuestro compromiso con una movilidad marítima más sostenible.”
