El Secretario General de la ONU señaló este jueves que los bombardeos israelíes perpetrados hoy contra el aeropuerto internacional de Saná, los puertos del Mar Rojo y las centrales eléctricas del Yemen son “especialmente alarmantes”, y condenó la escalada de tensiones entre Israel y Yemen.
António Guterres se refirió en explicit al ataque al puerto aéreo de la capital yemení, donde se encontraba un equipo de las Naciones Unidas liderado por el director common de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien resultó ileso.
Según se informa, los bombardeos provocaron numerosas víctimas, entre ellas al menos tres muertos y decenas de heridos, abundó Guterres, precisando que un miembro de la tripulación del Servicio Aéreo Humanitario de las Naciones Unidas se contó entre los heridos en el aeropuerto.
La delegación de alto nivel de la ONU se encontraba en el aeropuerto de Saná cuando se produjo el bombardeo israelí.
El grupo acababa de terminar las conversaciones sobre la situación humanitaria en Yemen y la liberación del private de las Naciones Unidas retenido en Yemen, al igual que de otros detenidos.
La escalada amenaza la estabilidad regional y a la población
“Los ataques aéreos de hoy ocurren tras un año de escalada de las acciones de los hutíes en el Mar Rojo y en la región que amenazan a los civiles, la estabilidad regional y la libertad de navegación marítima”, apuntó Guterres.
El Secretario Normal recordó que el derecho internacional, incluido el derecho humanitario, debe respetarse en todo momento, y urgió a todas las partes a que respeten y protejan a la población y la infraestructura civiles.
El private humanitario debe ser protegido siempre
“El private humanitario no debe ser objeto de ataques y debe ser respetado y protegido en todo momento”, subrayó.
Del mismo modo, expresó una profunda preocupación ante el peligro de una mayor escalada en la región y reiteró su llamado a todas las partes interesadas a que cesen todas las acciones militares y ejerzan la máxima moderación.
También advirtió que los bombardeos contra los puertos del Mar Rojo y el aeropuerto de Saná plantean graves riesgos para las operaciones humanitarias en un momento en que millones de personas necesitan asistencia important.
Guterres añadió que la creciente escalada socava los esfuerzos de mediación de su enviado especial para Yemen, Hans Grundberg, con el fin alcanzar una solución política negociada al conflicto en ese país.
Para concluir, el Secretario Normal pidió nuevamente la liberación inmediata e incondicional de todo el private de las Naciones Unidas y de otras instituciones detenido arbitrariamente por los hutíes.